El ejercicio de este capítulo
es muy sencillo, simplemente tienes que coger un libro y con el dedo vas
pasando por las líneas intentando leer lo que pone. Hazlo muy
rápido. No te preocupes si no llegas a leer todas las
palabras por donde pasa el dedo, de hecho si eres capaz de leer todas
las palabras por donde pasa el dedo significa que vas muy lento/a por lo
que deberías acelerar el movimiento de la mano.
Este ejercicio pretende que te acostumbres a seguir el dedo e
indirectamente que se amplíe el número de palabras que
captas en cada fijación.
Realiza este ejercicio durante 10
minutos cinco días seguidos.